Ser autónomo implica mucho más que realizar un trabajo y emitir facturas a los clientes. Quien trabaja por cuenta propia tiene que ocuparse también de contratos, cobros, impuestos, protección de datos y, dependiendo de la actividad, de diferentes obligaciones administrativas. No conocer bien estas cuestiones puede acabar provocando problemas que en algunos casos son fáciles de evitar.
Muchos conflictos legales no aparecen de repente. Suelen empezar con un presupuesto poco claro, una factura que no se paga, un contrato que nunca llegó a firmarse o un...